RECETA: Leche nevada

Este mes estuve muy inspirada con recetas chilenas y la verdad es que mi postre favorito no podía faltar. La leche nevada es porLeche Nevada 2 lejos el postre chileno que más me gusta. Hay un recuerdo de niña cada vez que lo pruebo y es que era de esos postres que se hacían en casa, pero de vez en cuando. Así es que cuando la preparaban era una felicidad máxima.

Desde que el consumo de leche se detuvo en mi vida, hace varios años, es que busco hacer reemplazos en todo tipo de recetas que originalmente la incluyen. También con la motivación de que mis pacientes y personas que leen este blog, que tienen esta restricción, puedan disfrutar de alternativas más saludables para ellos.

En esta receta usaremos leche de almendras pues es la bebida vegetal más neutra y tolerable por todos (puedes usar la que más gustes).

Puedes hacer fácilmente leche de almendras licuando 1 taza de almendras activadas (remojadas, por 8 horas, en agua con 1 cucharadita de sal) y luego escurridas, con 1 litro de agua, idealmente filtrada. Luego de licuar bien, filtra con una gasa o paño limpio.

Este es un postre liviano, suave, rico en proteínas y muy confortable. Tampoco tiene gluten, pues para espesar la leche usamos maicena, chuño o almidón de mandioca.

Finalmente, puedes usar distintos tipos de endulzante, pero debes saber que si usas endulzantes oscuros, como la panela o azúcar de coco, tanto el merengue como la leche quedarán de ese color.

Leche Nevada 1

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RECETA: Leche nevada
Tiempo de preparación 20 minutos
Tiempo de cocción 15 minutos
Tiempo de reposo 1 hora
Raciones
personas
Ingredientes
Tiempo de preparación 20 minutos
Tiempo de cocción 15 minutos
Tiempo de reposo 1 hora
Raciones
personas
Ingredientes
Instrucciones
  1. Separa las claras de las yemas.
  2. Prepara el merengue batiendo las claras a punto de nieve, agregando las 3 cucharadas de azúcar, poco a poco. Reserva a temperatura ambiente.
  3. Aparte, bate las yemas y reserva.
  4. Hierve la leche de almendras junto con el endulzante, rama de canela y vainilla. Cuando rompa hervor, baja el fuego al mínimo y comienza a colocar cucharadas de merengue sobre la leche. Deja que se cocinen por ambos lados y luego resérvalos en una fuente.
  5. Cuando estén todos los merengues listos, cuela la leche para retirar los restos de merengue y vuelve a poner al fuego. Agrega las yemas batidas y revuelve bien.
  6. Inmediatamente, agrega la maicena disuelta en un poco de agua fría. Revuelve constantemente hasta espesar ligeramente (una vez fría se vuelve a espesar un poco más). Retira del fuego y deja enfriar por completo.
  7. Sirve colocando la leche en pocillos individuales; encima coloca los copos de merengue y espolvorea con canela.
Notas de la receta

Si quieres dejar la leche de un color más amarillo, puedes poner una pizca pequeña de cúrcuma (yo no la agregué, por eso el color es más oscuro).

Espero que disfrutes tanto como yo este postre tan tradicional de nuestra cocina chilena.

Si lo preparas no dudes en etiquetarme en Facebook o Instagram para ver qué tal el resultado. Coloca aquí cualquiera de tus dudas o comentarios.

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RECETA: Tarta de cebolla a la chilena sin gluten

Tarta de cebollas 3Para la receta de esta semana obtuve la inspiración de dos grandes blogueras chilenas, cuyos blogs adoro y se los recomiendo. Ellas son Pilar Hernández del blog En Mi Cocina Hoy y Gabriela Medina de Volver a las Raíces. Si pinchan en sus links pueden conocer el maravilloso contenido que tienen y sus deliciosas recetas.

Del primer blog conocí a los pequenes, un plato chileno típico, al menos desconocido para mí, hasta hace algunos días. Los pequenes son empanaditas cuyo único relleno es: cebolla.

La verdad es que la idea de rellenar empanadas solo con cebollas me pareció al inicio bastante simple, pero luego pensé: “en lo simple siempre está la magia” y por algo existen estos pequenes ¿no?

Luego, me acordé que en el blog de Gabriela había visto esta tarta rústica o Galette, que es una receta típica de Francia. Pero nuevamente, la idea de lo simple de no tener que formar cada empanada me pareció bastante interesante, sobre todo para estas Fiestas Patrias que se acercan, para presentar algo distinto, pero con sabor chileno.

Bien, la receta de hoy es una tarta rústica de cebolla, con sabor muy patriota, todo gracias a los condimentos que lleva: comino, ají de color, pimienta y orégano, son claves para crear un sabor chileno en cualquier pino o sofrito que hagas.

Así es que, te entusiasmo a probarla, sobre todo por la masa, que es libre de gluten y no tiene nada que envidiar en el sabor de una masa hecha con harina de trigo. Otro beneficio que tiene esta masa es que es rica en fibra y es bastante elástica en comparación a las masas sin gluten comunes. Con el tiempo tampoco se endurece, por lo que la puedes usar para hacer no solo empanadas, si no que tartas, pizzas, galletas y lo que te imagines.

Aquí están los ingredientes y el paso a paso. Recuerda que si la haces, no olvides sacarle una foto y etiquetarme en Facebook e Instagram.
Tarta de cebollas 2

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RECETA: Tarta de cebolla a la chilena sin gluten
Tiempo de preparación 40 minutos
Tiempo de cocción 20 minutos
Raciones
porciones
Tiempo de preparación 40 minutos
Tiempo de cocción 20 minutos
Raciones
porciones
Instrucciones
Para la masa
  1. Diluye la miel en agua tibia y disuelve en esta mezcla la levadura.
  2. Mientras la levadura se activa, aparte, en un bowl grande mezcla las harinas con la sal y la goma xantana o fibra.
  3. Agrega y mezcla con la levadura el huevo y el aceite de oliva. Incorpora esta mezcla a las harinas y revuelve hasta obtener una masa en trozos. Usa tus manos para amasar hasta unir todo y obtener una masa suave y algo elástica. Deja reposar por al menos 1 hora, para permitir que esta leude un poco a temperatura ambiente, tapada con un paño.
  4. Una vez lista la masa, comienza a trabajar con ella en una superficie plana, limpia y espolvoreada con harina. Puedes aplanar con un uslero, pero para que quede de un estilo más rústico, es mejor usar las manos. Dale una forma circular y no más plana que 3-5 milímetros de espesor.
  5. Coloca un papel mantequilla encima de la placa del horno y sobre ella pon la masa. No importa que los bordes se salgan de la placa, luego los tendrás que doblar. Deja reposar tapada con un paño para que no se seque, mientras preparas el relleno.
Para el relleno de cebollas
  1. Pela y pica la cebolla en juliana y muele el diente de ajo.
  2. Pon a saltear a fuego medio la cebolla y el ajo en mantequilla, aceite de coco o aceite de oliva. Agrega los condimentos y saltea hasta dorar. Para finalizar la caramelización de la cebolla, puedes colocar un poco de miel al final. Revuelve un poco para que tome un color levemente más oscuro y retira del fuego cuando se haya evaporado casi todo el líquido.
  3. Precalienta el horno a 180°C. Mientras tanto, rellena la masa con la cebolla, colocándola en el centro y distribuyendo hacia los bordes. Deja unos 3 centímetros de borde para poder doblar la masa sobre parte de la cebolla, como aparece en las fotos. Si en algunas partes la masa se perfora, simplemente pasa tu dedo humedecido con agua para sellarla.
  4. Hornea por 15 minutos a 180°C. Disfruta caliente o fría.
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