Como buen alimento del mes y acorde a las Fiestas Patrias, la cebolla es un vegetal que sirve para utilizarlo en un sinfín de recetas. Es por eso que en esta ocasión les quiero dejar una simple y rápida forma de fermentar las cebollas, las cuales luego pueden ser usadas en una variedad de platos.

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Cebolla fermentada

En este mes de septiembre quiero compartir contigo esta receta, que es perfecta para tus próximos platos dieciocheros, como por ejemplo, ¡un rico pebre o ensalada de tomates con cilantro y cebolla!

Creo que te vas a preguntar porqué fermentar la cebolla. Bueno, primero, porque triplicamos sus propiedades al volverla un alimento fermentado, que aportará muchos microorganismos beneficiosos para tu flora intestinal.

Segundo, porque la cebolla se amortigua por mayor tiempo y las mismas bacterias que se forman en el proceso (y sus compuestos) van neutralizando los componentes de la cebolla que nos perjudican o generan malestar (puedes ver más acerca de esto en este post), volviéndola de una sabor y textura más suave, y también más digerible.

Tercero, ¡mejora su sabor! Imagínate un pickle o encurtido de cebolla, saladito y levemente ácido… Mmm, ¡delicioso! Ideal también para colocar en tus sandwiches o ceviches… Hacer alimentos fermentados es un proceso muy sencillo y solamente requiere de tiempo para que este proceso ocurra (si quieres aprender más, no te pierdas mi próximo taller de Alimentos Fermentados, el que puedes tomar prescencial u online).

Puedes fermentar un montón de alimentos, pero como este mes estamos celebrando a la cebolla (cual Pablo Neruda), aquí te dejo con la receta:

cebolla fermentada 2

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Cebolla Fermentada
Tiempo de preparación 5 minutos
Tiempo de reposo 4 a 7 días
Raciones
porciones
Ingredientes
Tiempo de preparación 5 minutos
Tiempo de reposo 4 a 7 días
Raciones
porciones
Ingredientes
Instrucciones
  1. Pela la cebolla y corta en rodajas de 3-4 milímetros.
  2. Acomoda las rodajas de cebolla y los granos de pimienta en el frasco, coloca una tras otra, comprimiendo bien hasta llenarlo. Deja un espacio de 2-3 centímetros entre las cebollas y el borde de la tapa, para que pueda haber aire entremedio. Al fermentar, el producto liberará gas, por lo que si no dejas este espacio, puede que el líquido se rebalse por la presión que genera el gas.
  3. Vierte la salmuera hasta cubrir completamente las cebollas, recordando dejar los 2 centímetros de espacio entre el líquido y la tapa. Cierra bien el frasco y déjalo reposar en un lugar oscuro y fresco, por uno 3-7 días. Mientras más días pasen, la cebolla tomará un sabor más ácido (no te preocupes que es súper agradable), debido al proceso de fermentación.
  4. Recuerda revisar el frasco diariamente e intenta soltar un poco la tapa para liberar el gas que se produce por la fermentación. Cuando dejen de haber burbujas puedes pasar el frasco al refrigerador. Aquí lo puedes mantener por 1 mes o más, procurando revisar el fermentado antes de comer (no deben formarse hongos ni moho).
Notas de la receta

Para cualquier alimento fermentado, es bueno tener medidas de higiene a la hora de consumirlo. Esto es, usar siempre cubiertos limpios (sin haber comido con ellos) para servir cada porción, ya que si los haz usado puede haber contaminación cruzada con las bacterias de tu saliva, lo que favorece el crecimiento de otros microorganismos no deseados en el producto. Recuerda que es un alimento vivo, con un delicado equilibrio de bacterias y levaduras, que le dan sus propiedades probióticas, de conservación y de sabor.
Espero que la receta te parezca sencilla y te animes a hacerla cuanto antes, para que la tengas lista y la aproveches en fiestas patrias ;)
Un abrazo!

Daniela.

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